Si el día de la corrida voy a ponerme un traje nuevo
comienzo a vestirme un poco antes para adaptarme al vestido,
Prefiero estar vestido una hora antes y esperarme sentado
en la cama antes que ir con prisas. Me preparo siempre de
un modo muy rutinario.
Cuando estreno un vestido siempre los hago en una corrida,
no me los pruebo antes en la finca para darlos de si ni
nada de eso. Sí que me los pongo un ratito en casa pero
no torero con ellos, más que nada por si se descose o algo
así y de esta forma tener tiempo para repararlo.
Siempre me hago seis trajes por temporada, para las de
primera y de segunda, y repito seis del año anterior; es
decir, que cada año gasto doce vestidos y también los utilizo
de un modo determinado. Al principio en las plazas de segunda
voy utilizando los del año anterior mientras que estreno
en las de primera y luego ya voy alternando los nuevos en
las de primera y segunda; para las de tercera suelo ponerme
los que son un poco más viejos.
De esta forma los trajes siempre me duran dos años, nunca
tres. Y con los seis que quito cada temporada no hago nada
predeterminado: los que son muy trascendentales me los guardo,
pues tengo muchos vestidos con historia; luego otros los
vendo y otros los regalo o los dono a entidades o peñas.
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