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CAPÍTULO
1: Mi filosofía del Toreo
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Lo que entiendo por ser torero
es una forma de vivir y de expresar mis sentimientos. Para mí
no es un sólo un "modus vivendi", sino que es mucho más
extenso que ser un matador de toros. Estoy enamorado de lo que
hago y le guardo cariño y respeto al toro y al toreo.
Todo comienza desde la forma de expresarte, de vestir, de moverte.
Cuando yo empezaba en esto me decían que tenía que estar las
24 horas del día siendo torero y, aunque eso no puede cumplirse
siempre, hay que acercarse a ello y, principalmente, respetarlo
todo: la fiesta, el toro y el toreo sin saltarse las normas.
Además de en la vida diaria, luego en la plaza eso incluye la
forma de vestirse, de estar en el ruedo o en el callejón...
son pequeños detalles pero de mucha importancia, como por ejemplo
coger el capote de una determinada manera y no morder la esclavina.
Para mí uno debe salir ya del hotel con el capote y la montera
del brazo. Luego, una vez en la plaza, el de paseo debe liárselo
uno mismo y caminar con pasitos cortos; cuando empieza la lidia
hay que estar siempre en el sitio, pendiente de todo; no hay
que pegarle patadas a los trastos sino colocarlos con un leve
movimiento de muñeca y estar constantemente atento al
toro porque siempre te puede tocar a ti, ya sea por un quite
o por cualquier percance. Si estás distraído en el callejón
hablando o firmando autógrafos hay veces que no conoces al animal
y eso es malo. |
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Para mí,
ser torero es una forma de vivir y de expresar mis sentimientos |
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