CAPÍTULO 1: Mi filosofía del Toreo
Lo que entiendo por ser torero es una forma de vivir y de expresar mis sentimientos. Para mí no es un sólo un "modus vivendi", sino que es mucho más extenso que ser un matador de toros. Estoy enamorado de lo que hago y le guardo cariño y respeto al toro y al toreo.

Todo comienza desde la forma de expresarte, de vestir, de moverte. Cuando yo empezaba en esto me decían que tenía que estar las 24 horas del día siendo torero y, aunque eso no puede cumplirse siempre, hay que acercarse a ello y, principalmente, respetarlo todo: la fiesta, el toro y el toreo sin saltarse las normas.

Además de en la vida diaria, luego en la plaza eso incluye la forma de vestirse, de estar en el ruedo o en el callejón... son pequeños detalles pero de mucha importancia, como por ejemplo coger el capote de una determinada manera y no morder la esclavina.

Para mí uno debe salir ya del hotel con el capote y la montera del brazo. Luego, una vez en la plaza, el de paseo debe liárselo uno mismo y caminar con pasitos cortos; cuando empieza la lidia hay que estar siempre en el sitio, pendiente de todo; no hay que pegarle patadas a los trastos sino colocarlos con un leve movimiento de muñeca y estar constantemente atento al toro porque siempre te puede tocar a ti, ya sea por un quite o por cualquier percance. Si estás distraído en el callejón hablando o firmando autógrafos hay veces que no conoces al animal y eso es malo.
 
1. Mi filosofía 2. Preparación corrida
3. Llegada a la plaza 4. Los vestidos de torear
5. La cuadrilla 6. El toreo de capa
 
 
 
  Para mí, ser torero es una forma de vivir y de expresar mis sentimientos